domingo, 9 de diciembre de 2012


Cuando lo vi me olvidé de todo. Ya no recordaba la pelea, los gritos ni los reproches, solo importaba que estaba bien y que necesitaba sentir su abrazo más que nada en ese momento.
Estaba sentado en la sala de espera, con los codos en sus rodillas y ocultando la cara en sus manos. Tenía magulladuras por todo el cuerpo, o al menos por lo poco que su camiseta desgarrada dejaba ver, y tenía la mano derecha enyesada.
- Adri... - apenas se escuchó, pero él levanto los ojos y los enfocó hacía mí.
Se levantó cojeando y me abalancé sobre él, sin pensar en lo dolorido que podía estar. Enterré la cara en su pecho y rompí a llorar, sintiendo como ascendía en cada bocanada de aire que cogía entre sollozo y sollozo. Sin dejar de acariciar mi pelo me separó de él, solo lo necesario para poder mirarme bien.
- Lo siento, yo..
- No digas nada, solo abrázame.

4 comentarios:

Perfida Canalla dijo...

Que foto más original!
Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

Lucía Cafeína dijo...

Es una foto chulísima :D
Genial el blog ;)
<3

Mientras Leo dijo...

Qué bonito y qué tierno te ha quedado, perfecto con la imagen
Besos
Pd. Estoy de sorteo internacional, igual te interesa.

Arual Maddox dijo...

Que foto tan chula!
te ha quedado muy bonito.
besos